No soy capaz de explicar con palabras lo que siento por el mar. Lejos de lo que pueda parecer me inspira mucho miedo, en cualquer lugar que esté estoy atenta a sus murmullos, ésta vez más fuertes y más cerca de lo usual.

Aparqué detrás de esa pared pero cuando llegué era todavía de noche y tampoco me pare a pensar en que lo podía tener ahí cerquita para deleitarme con sus danzas mañaneras.

Pero al tercer día tuve el primer contacto con él, pude deleitarme con su magnífica presencia y conseguí guardar imagenes (ni comparación con la realidad) de tan preciado recuerdo. Ahí estaba haciendome sentir libre, recordándome quien soy y de donde vengo, afianzando mi fuerza interior, llenando mis pulmones de salud, bañandome con su sabiduría y advirtiéndome de los posibles peligros ....

Sigue inspirandome miedo ... o tal vez respeto.

Pero sigue tan frío como siempre.

Ésta son las fotos que os traigo, perdonad que sena tan pocas, ya os iré colgando más y más bonitas (que las hay) el problema será el tiempo y medios.

Donde estoy hay internet pero controlado y en la única oportunidad que tuve para acceder el ordenador no disponía de las actualizaciones necesarias y no reconoció la memoria de mi cámara, tampoco tenía el Java ... y quien me conoce sabe que estos detalles "tontos" me desesperan.

Por otro lado, para poder hacer estas cosas de una forma más cómoda sería aquí en mi casa ... y no podré viajar todos los fines de semana así que tal vez escriba poca cosa cuando pueda y las fotos las iré recompilando para colgarlas juntas y sólo cuando esté en mi ordenata.

Adoro el mar, creo que enloquecería lejos de él ¿se puede amar y odiar a la vez? ¿es normal sentir miedo de quien amas?